Este post lo escribiré drogada, tan drogada que espero no
recordar nada mañana…
Culpen de tanta incoherencia a las tres pepas para dormir que decidí tomar, así son mis ataques de irá, pastillas para dormir, será porque no consigo hacerlo cuando tengo toda la mierda revuelta...
La cabeza me da vueltas, veo a las teclas de mi laptop realizar una especie de baile sensual o algo parecido a una orgía, tengo un pucho en la mano que se consume sin siquiera llevarlo a mi boca, un taza rota en el piso, con lo que intentó ser mi café salvador, las hojas de resumen de Derecho nadando en el café, pobres, se ahogan, pobres.
Mis cicatrices sonriéndome, mofándose de tan triste escena, recordando cuanto costó, cuanto dolió, y lo difícil que fue llegar hasta aquí...
Entonces, respiro y me pierdo en el silencio y la oscuridad, en mis ojos humedecidos, en mi cobardía, me pierdo porque es más sencillo huir, de todo y de todos.
Sin embargo mi fuga durará lo que duré el efecto del Diazepam , al despertar seré la misma, la misma banana con la misma cascara, al fin y al cabo la misma.
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